El TDAH en adultos puede afectar a diferentes ámbitos de la vida cotidiana. Las dificultades para mantener la atención, organizar tareas, gestionar el tiempo o controlar determinados impulsos pueden generar problemas en el entorno laboral, académico, familiar o personal. Sin embargo, presentar alguna de estas dificultades de manera aislada no permite establecer un diagnóstico.
Comprender el trastorno
¿Qué es el TDAH en adultos?
El TDAH, o trastorno por déficit de atención e hiperactividad, es un trastorno del neurodesarrollo cuyos síntomas comienzan durante la infancia y pueden persistir durante la adolescencia y la edad adulta.
Aunque suele asociarse especialmente con niños, sus manifestaciones pueden continuar en etapas posteriores y presentarse de una forma diferente a la que habitualmente relacionamos con la infancia.
En una persona adulta pueden adquirir especial relevancia las dificultades para organizarse, mantener la atención en determinadas tareas, gestionar el tiempo o controlar comportamientos impulsivos.
La forma en que estas características se manifiestan y el grado en que interfieren en la vida cotidiana pueden variar considerablemente entre personas.
Manifestaciones
Síntomas del TDAH en adultos
Las manifestaciones pueden ser diferentes de una persona a otra. Además, algunas características pueden estar presentes en la población general sin que exista necesariamente un TDAH.
Por eso es importante valorar tanto la persistencia como la intensidad de los síntomas y, especialmente, su repercusión en la vida cotidiana.
Puede resultar difícil mantener la atención durante determinadas tareas o actividades durante periodos prolongados.
Pueden aparecer dificultades para planificar tareas, establecer prioridades o gestionar varias responsabilidades.
En algunos casos puede existir una tendencia a actuar o responder antes de valorar suficientemente las consecuencias.
La hiperactividad puede manifestarse en la edad adulta como sensación de inquietud o necesidad de mantenerse ocupado.
Repercusión cotidiana
¿Cómo puede afectar el TDAH a la vida adulta?
En la edad adulta aumentan muchas responsabilidades: organizar horarios, cumplir plazos, gestionar el trabajo, atender obligaciones familiares o coordinar diferentes tareas.
Cuando existen dificultades persistentes relacionadas con la atención o las funciones ejecutivas, algunas de estas situaciones pueden resultar especialmente complejas.
En el trabajo o los estudios
Puede resultar complicado organizar proyectos, mantener la concentración en tareas prolongadas, administrar los tiempos o finalizar determinadas actividades dentro de los plazos previstos.
En la organización cotidiana
Gestionar citas, obligaciones, documentación, horarios o varias tareas simultáneas puede requerir un esfuerzo considerable.
En las relaciones personales
Algunas dificultades relacionadas con la impulsividad, la atención durante las conversaciones o la organización de responsabilidades compartidas pueden influir en las relaciones.
En la percepción de uno mismo
Cuando una persona ha experimentado durante años dificultades sin comprender su origen, pueden aparecer sentimientos de frustración o una percepción negativa sobre sus propias capacidades.
Evaluación profesional
¿Cómo se valora el TDAH en adultos?
El diagnóstico del TDAH no puede establecerse a partir de un único síntoma ni mediante la identificación con una lista encontrada en Internet.
Una valoración profesional debe analizar de manera global la situación de la persona, la presencia y evolución de los síntomas y la repercusión que estos tienen en diferentes contextos.
Historia y evolución
Al tratarse de un trastorno del neurodesarrollo, es relevante conocer cómo han evolucionado las dificultades desde etapas anteriores de la vida.
Diferentes ámbitos
También se analiza si las dificultades aparecen en diferentes contextos y hasta qué punto interfieren en el funcionamiento cotidiano.
Otras posibles explicaciones
Los problemas de concentración, organización o inquietud también pueden aparecer asociados a otras circunstancias o dificultades. Por eso es necesario realizar una evaluación adecuada antes de establecer conclusiones.
Vida cotidiana
Estrategias de organización para el día a día
Las necesidades de cada persona son diferentes, por lo que las estrategias deben adaptarse a las dificultades concretas que aparecen en su vida cotidiana.
Utilizar apoyos externos
Agendas, calendarios, recordatorios y listas pueden ayudar a descargar parte de la información que necesitamos recordar y facilitar la planificación.
Dividir tareas grandes
Un objetivo amplio puede resultar más manejable cuando se divide en acciones concretas y se establece qué paso debe realizarse primero.
Reducir distracciones
Preparar el entorno antes de comenzar una tarea puede facilitar la concentración. El tipo de adaptación dependerá del trabajo o actividad que deba realizarse.
Crear rutinas
Establecer referencias para determinadas actividades cotidianas puede facilitar la organización y reducir la necesidad de tomar continuamente nuevas decisiones.
Estas estrategias generales no sustituyen una valoración ni una intervención profesional cuando las dificultades son persistentes o interfieren significativamente en la vida de la persona.
Gabinete Estímulo
¿Cuándo consultar por un posible TDAH en adultos?
Puede ser conveniente solicitar una valoración cuando las dificultades de atención, organización, impulsividad o gestión de las actividades son persistentes y generan una repercusión significativa en el trabajo, los estudios, las relaciones o la vida cotidiana.
La evaluación permite analizar las dificultades existentes y valorar si pueden estar relacionadas con un TDAH o si existen otros factores que pueden explicarlas.
Gabinete Estímulo indica entre sus áreas de evaluación las dificultades de atención con o sin hiperactividad. Si necesitas información sobre atención psicológica, puedes consultar nuestro servicio de psicólogo en Parla .
También puedes ampliar información sobre nuestro tratamiento de psicología y sobre el área de neuropsicología .
Comprender el TDAH en adultos requiere evitar conclusiones basadas únicamente en síntomas aislados. Una valoración individual permite estudiar la historia, las dificultades actuales y su impacto para orientar adecuadamente los siguientes pasos.
