El envejecimiento activo propone entender esta etapa de la vida desde una perspectiva que va más allá del paso de los años. Continuar participando en actividades, mantener vínculos, cuidar la salud y conservar la mayor autonomía posible son aspectos que pueden formar parte de un envejecimiento adaptado a las circunstancias de cada persona.
Una nueva etapa
¿Qué entendemos por envejecimiento activo?
El envejecimiento es un proceso natural que forma parte de la vida. A medida que pasan los años pueden cambiar nuestras capacidades, responsabilidades, relaciones, actividades y necesidades.
Hablar de envejecimiento activo implica prestar atención a las posibilidades que cada persona conserva y a las actividades en las que puede continuar participando, teniendo siempre en cuenta sus circunstancias individuales.
No significa permanecer constantemente ocupado ni mantener exactamente el mismo ritmo que en etapas anteriores. Se trata de adaptar la actividad a las capacidades, preferencias y situación de cada persona.
De esta manera, las actividades cotidianas, las relaciones, el aprendizaje y la participación pueden seguir formando parte de la vida durante la tercera edad.
Calidad de vida
¿Por qué es importante mantenerse activo al envejecer?
Las actividades que realizamos forman parte de nuestra identidad y de nuestra vida cotidiana. Abandonarlas únicamente por alcanzar una determinada edad puede reducir oportunidades de participación, relación y aprendizaje.
Por ello, es útil buscar formas de continuar realizando actividades significativas, introduciendo las adaptaciones necesarias cuando cambian las capacidades físicas, cognitivas o las circunstancias personales.
Mantener la participación en decisiones y actividades cotidianas dentro de las posibilidades de cada persona.
Continuar formando parte de actividades familiares, sociales y comunitarias que resulten significativas.
Mantener intereses, descubrir actividades y seguir adquiriendo conocimientos en diferentes etapas de la vida.
Cuidar los vínculos personales y mantener oportunidades de contacto y participación social.
Vida cotidiana
Aspectos que favorecen un envejecimiento activo
No existe una única manera de envejecer activamente. Las necesidades y posibilidades dependen de la salud, el entorno, los intereses, las relaciones y las circunstancias de cada persona.
Mantener actividades cotidianas
Participar en las tareas y decisiones de la vida diaria puede contribuir a mantener una rutina y conservar espacios de autonomía.
Conservar intereses y aficiones
Leer, aprender, realizar actividades creativas, disfrutar de aficiones o descubrir nuevos intereses son formas de mantener una vida activa y significativa.
Adaptar la actividad física
La actividad debe ajustarse al estado de salud y a las capacidades de cada persona. Cuando existan enfermedades, limitaciones o dudas, conviene consultar con el profesional sanitario correspondiente antes de modificar la actividad física.
Cuidar las rutinas
Mantener una cierta estructura cotidiana puede ayudar a organizar las actividades, las responsabilidades, el descanso y el tiempo dedicado al ocio.
Actividad cognitiva
La importancia de mantener la mente activa
La actividad cotidiana también puede incluir oportunidades para utilizar diferentes capacidades cognitivas. Leer, conversar, aprender, escribir, participar en juegos o realizar actividades que impliquen planificación son algunos ejemplos.
Lo importante no es realizar una actividad concreta por obligación, sino encontrar opciones que resulten interesantes y adecuadas para la persona.
Seguir aprendiendo
La edad no impide mantener la curiosidad. Aprender a utilizar nuevas tecnologías, comenzar una actividad creativa o profundizar en un interés personal son ejemplos de aprendizaje que pueden mantenerse durante esta etapa.
Participar en actividades significativas
Las actividades que tienen un sentido personal suelen resultar más motivadoras que aquellas que se realizan únicamente porque se consideran apropiadas para una determinada edad.
Participación social
Las relaciones sociales durante la tercera edad
Las relaciones forman parte de nuestro bienestar en todas las etapas de la vida. Mantener vínculos familiares, amistades y oportunidades de interacción puede resultar especialmente importante cuando cambian las rutinas habituales.
La jubilación, los cambios familiares, las dificultades de movilidad o la pérdida de personas cercanas pueden modificar la red social y las oportunidades de interacción.
Mantener los vínculos
Compartir tiempo con otras personas, conversar y participar en actividades comunes permite conservar espacios de relación y apoyo.
Crear nuevas oportunidades de participación
Actividades culturales, educativas, comunitarias o de ocio pueden ofrecer oportunidades para mantener intereses y establecer nuevas relaciones.
Respetar las preferencias personales
Mantener una vida social activa no significa que todas las personas deban participar en numerosas actividades. También aquí deben respetarse el carácter, los intereses y las preferencias individuales.
Gabinete Estímulo
Bienestar psicológico durante el envejecimiento
El envejecimiento puede implicar cambios importantes. La jubilación, la transformación de las relaciones familiares, los cambios de salud o la pérdida de personas cercanas pueden requerir procesos de adaptación.
Experimentar preocupación, tristeza o incertidumbre ante determinados cambios no significa automáticamente que exista un problema psicológico. Sin embargo, es importante observar cómo evoluciona ese malestar y cuánto interfiere en la vida cotidiana.
Cuando el malestar emocional es intenso, persiste en el tiempo o dificulta significativamente las actividades habituales y las relaciones, puede resultar conveniente solicitar una valoración profesional.
En Gabinete Estímulo puedes ampliar información sobre nuestro servicio de psicólogo en Parla y conocer nuestra área de tratamiento de psicología .
Para cuestiones relacionadas con cambios vitales, objetivos personales y bienestar también puedes consultar nuestra información sobre crecimiento personal .
El envejecimiento activo no busca negar los cambios asociados a la edad, sino favorecer que cada persona pueda seguir participando en su vida, manteniendo intereses, relaciones y actividades de acuerdo con sus posibilidades y circunstancias.
